29 julio, 2013

Errores y mentiras en los medios sobre el accidente de tren en Santiago


Medios de Manipulación. Vínculo Común

Un fallo en la seguridad del tren estropearía un contrato en Brasil en el que se negocian unos 12 mil millones de euros. Algunos medios vendiendo la noticia y culpando antes siquiera de que nadie haya prestado declaración sobre el asunto y sin mirar la caja negra del vehículo. Contrasta la información, que no manipulen tu opinión.


Encuentro esta pieza de oro en un grupo de una red social muy conocida, en el cuenta afirmaciones y verdades como ésta :


El periodista debe asumir el principio de que toda persona es inocente mientras no se demuestre lo contrario y evitar al máximo las posibles consecuencias dañosas derivadas del cumplimiento de sus deberes informativos. Tales criterios son especialmente exigibles cuando la información verse sobre temas sometidos al conocimiento de los Tribunales de Justicia”.

Sin más os dejo con el artículo, que en mi modesta opinión es fundamental para conocer más detalles que como siempre, no aparecerán contándotelos en la televisión ni en la radio, si aparecen por internet. La diferencia es que por la tv te ponen una noticia dando por hecho que es la verdad absoluta, a veces ni se acerca a tal hecho.







La construcción del relato del “maquinista culpable”

El código deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas Españoles (FAPE) incluye en su punto 5 lo siguiente:



“El periodista debe asumir el principio de que toda persona es inocente mientras no se demuestre lo contrario y evitar al máximo las posibles consecuencias dañosas derivadas del cumplimiento de sus deberes informativos. Tales criterios son especialmente exigibles cuando la información verse sobre temas sometidos al conocimiento de los Tribunales de Justicia”.

Si bien es cierto que el respeto a la presunción de inocencia es un problema muy habitual de los medios de comunicación, en el caso que nos ocupa, el incumplimiento de este mandato ha sido especialmente grosero.

Múltiples medios, intentando preservar impoluta la imagen de la Alta Velocidad Española (AVE) como joya de la Corona de la depauperada Marca España, vieron la posibilidad de volcar toda la responsabilidad sobre el maquinista. Es importante señalar que esto se produce en un momento en el que un consorcio de 11 empresas, entre las que se encuentran ADIF y RENFE, opta a un contrato de 12.000 millones de euros en Brasil para la construcción de una línea de Alta Velocidad entre Rio de Janeiro y Sao Paulo. La concesión del contrato se falla el 19 de septiembre.

El fallo humano del maquinista, que circulaba a 190 kilómetros por hora cuando la velocidad de paso por A Grandeira era de 80, es posible. E, incluso, pudiera ser que sí, que fuera el único responsable de la tragedia, al margen del resto de posibles fallos y problemas. Pero lo cierto es que no está probado, que el maquinista no ha declarado ante el juez, que las cajas negras todavía no han mostrado su contenido a los investigadores, que los peritos e ingenieros no han dado un informe sobre las verdaderas causas del accidente.

Nada de esto ha importado en los últimos días para que ciertos medios hayan condenado al maquinista frente a la opinión pública, no sólo con datos verificados, sino incluso con manipulaciones, falsedades y, lo que es más grave, mentiras.




ABC y la foto de Facebook

Lo más grave de esta noticia fue la manipulación del entrecomillado en el titular:

“Qué gozada hacer saltar el radar a la Guardia Civil. Menuda multa para RENFE”.


En realidad, el maquinista había escrito en una conversación en su cuenta de Facebook lo siguiente:

“QUE GOZADA SERIA IR EN PARALELO CON LA GUARDIA CIVIL Y PASARLESHACIENDO SALTAR EL RADAR JEJE MENUDA MULTA PARA RENFE JEJE”.





Un entrecomillado debe recoger literalmente lo dicho por el maquinista y no se puede hacer ninguna modificación que cambie el significado y la intención del declarante. El hecho de cambiar el tiempo verbal del condicional al presente es sintomático de la intencionalidad que se buscaba en el titular. Convertir algo que jamás se produjo en un hecho. Insinuar la culpabilidad del maquinista por un hecho pasado independiente y sin relación con la tragedia.


El periodista David Randall, en su manual sobre periodismo El periodista Universal, dice al respecto de las citas entrecomilladas:

“Dos pequeñas marcas en los extremos opuestos de una serie de palabras indican que lo que hay entre ellas es una reproducción literal de lo que se dijo. No una versión editada, una exposición pasada a limpio o resumida. Tampoco lo que alguien quiso decir, o habría dicho si hubiera sido suficientemente culto como para emplear frases gramaticales correctas. Se trata de una reproducción exacta, palabra por palabra y sílaba por sílaba, de lo dicho”.

El Manual de estilo de El País recoge:

“Las comillas deben emplearse sólo para encerrar frases reproducidas textualmente”.

El de La Voz de Galicia:

“En los textos se usarán comillas para indicar que lo que comprenden es una cita textual”.


En el caso de ABC, no se puede concluir que se tratase de un error. La periodista que redactó la noticia defendió su trabajo: “No hay nada manipulado. Está el literal de la captura de una red pública”. Algo que a la luz de los hechos es claramente falso.

Muchos otros medios recogieron la dudosa noticia de la foto del Facebook del maquinista, pero no falsearon sus declaraciones.

Además, ABC no sólo recogió la cita falseada de Facebook. Horas después, la portada de la edición en papel del mismo periódico -a pesar de haberlo podido corregir- incluyó el mismo titular entrecomillado falso haciendo al maquinista culpable de la tragedia.





La detención ordenada por el juez


Otro de los casos de errores manifiestos en la información sobre el maquinista del Alvia accidentado se dio en el momento de su detención.

A las 21:52 horas del 25 de julio, ABC titulaba en su página web: “El juez ordena la detención del maquinista del convoy siniestrado en Galicia”. El texto incidía en la orden que el juez instructor había dado para que se detuviese al maquinista. El texto estaba publicado casi una hora después de que el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSTG) hubiese mandado un comunicado que posteriormente fue publicado en la web del Poder Judicial, en el que negaba taxativamente que el juez hubiese ordenado detención alguna.


Extraña mucho que ABC no tuviese el comunicado del TSJG que negaba la detención del maquinista por parte del juez. El hecho es que, después, el titular y el cuerpo de la noticia fueron modificados, incluyendo, entonces sí, que la detención fue realizada por la Policía, no por el juez.

Pudiera parecer un error menor, si no tenemos en cuenta que el cuerpo de policía forma parte del Ministerio del Interior y el juez instructor no, circunstancia de unas connotaciones políticas nada desdeñables.




Nota informativa , ampliar un poco para leer mejor :





Las causas de un accidente de este tipo son vitales para la construcción del relato y la historia que ayude al lector a comprender un hecho de este tipo, tanto las inmediatas y particulares, como las generales. El problema es que conocer las causas de un evento de este calado suele llevar mucho tiempo, un tiempo que los medios de comunicación no respetan. En su manual de periodismo, David Randall incide en que no hay que tener prisas en asignar culpas.







fuente :  http://www.lamarea.com/2013/07/28/errores-y-mentiras-en-los-medios-sobre-el-accidente-de-tren-en-santiago/





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